sábado, 6 de febrero de 2016

La liberación de Bernard Gilpin

En Inglaterra alrededor de año 1500, vivió una reina llamada Maria Tudor,que por sus acciones fue apodada "la sanguinaria". Tal sobrenombre fue bien ganado, pues perseguía a los cristianos que seguian la reforma protestante.
Ellos comparecían ante ella y después de un somero juicio, los mandaba sistemáticamente a la hoguera.
En cierta oportunidad una de esas personas, Bernard Gilpin, un gran predicador del evangelio, fue convocado para comparecer ante ese tribunal implacable.Este hijo de Dios estaba seguro de cual seria su terrible final, la hoguera.
Pero en su camino hasta Londres se cayo y se fracturo una pierna. Este incidente le obligo a detenerse por un tiempo. El oficial que lo acompañaba le recordó con ironía algo que Gilpin repetía a menudo. Conocedor  a fondo de las Sagradas Escrituras, el predicador decía a los que lo escuchaban: " nada ocurre sin que el Señor lo haya mandado", recordando el texto bíblico que dice:" Todas las cosas ayudan a bien a los que conforme  a su propósito son llamados".
El oficial al comprobar el dolor y los inconvenientes experimentados por Gilpin le pregunto burlonamente si seguía pensando así, y la suave respuesta del cristiano fue que no dudaba de ello.
Dios mostró una vez mas su misericordia pues antes de que pudiera seguir su camino, Maria la sanguinaria falleció.
Berndan Gilipin pudo volver a su casa, agradeciendo a Dios por su liberación.
Querida amiga, ¿hay un problema en tu vida que te hace pensar que Dios no te cuida,que no mira tus necesidades?. Déjalo en las manos de Dios y El te dará la respuesta.
Dios te ama tanto que mando a su Hijo Jesús a morir en la cruz del Calvario y lo hizo por amor a ti y a mi. Acepta ese sacrificio y disfruta sus cuidados.

Blanca Meliman